martes, 26 de noviembre de 2013

El Arcano XIII y el signo de Escorpión


Esta carta nos invita a realizar una limpieza radical necesaria para la renovación.
Genera cierto temor por el nombre que se le ha dado, "La Muerte". Lo que realmente tememos es la destrucción de la personalidad. Mientras podamos aceptar la muerte, seremos capaces de vivir más plenamente. El Ego es quien se resiste a la disolución y esto nos impide disfrutar de la vida.
Esta carta representa la renuncia a las antiguas máscaras y así damos entrada a la transformación.
El estar en contacto con esta carta, como la vivencia a plenitud del signo de Escorpión, nos confronta con quienes somos realmente, reconocemos los hábitos, miedos, situaciones de las cuales queremos desprendernos. Esto genera miedo, ya que "más vale malo por conocido que bueno por conocer". Nos hemos identificado tanto con la máscara del ego que sentimos que 
al dejarla de lado, no quedará nada de nosotros.
La Muerte genera caos, obscuridad, desorganiza las viejas formas y abre el paso a las nuevas.
La inercia, el aburrimiento, la depresión, son formas de enmascarar los miedos internos para generar un cambio en nuestra vida. Este Arcano nos permite renovarnos e identificar todo aquello que resulta ser una ilusión y no nos permite seguir nuestro camino.
Es necesario desprendernos de las capas que forman nuestra personalidad para que aflore el YO REAL.
El signo de Escorpión esta relacionado directamente con esta carta ya que mientras muchos de nosotros tardamos vidas en aceptar la muerte en nuestras vidas, Escorpión vive este proceso día con día.
Meditar en esta carta nos ayuda a finalizar procesos lentos y dolorosos.

En el Tarot Mítico de Juliet Sharman y Liz Greene, esta carta está representada por el dios Hades, señor del mundo subterráneo. Hades era el hijo de Cronos y Rea. Hades casi nunca visita la atmósfera superior, excepto por asuntos de trabajo, o cuando se siente dominado por la lujuria. Posee un casco que le regalaron los Cíclopes que lo hacen invisible. La ley de este dios es irrevocable, una vez que un alma entra a sus dominios, no había fuerza alguna que pudiese recuperarla. A nivel interno, este personaje representa el final de un ciclo. El antiguo camino ha muerto y jamás volverá en su forma original. Hay una experiencia de luto que es necesaria para prepararnos para una nueva etapa. Es la muerte de un viejo modo de vida, la pérdida debe ser reconocida y sentida. En palabras de Liz Greene: "La carta de la Muerte no es una descripción de la muerte física, sino más bien una imagen de los inevitables ciclos cambiantes de la vida que siempre contienen finales."

Tanto Hades como Escorpio, ven la vida como una constante procesión de muertes: el nacimiento, la adolescencia, la madurez, las relaciones personales, el casamiento, el nacimiento de nuestros propios hijos que nos recuerdan que hemos dejado atrás la eterna juventud.
Tanto los ciclos de Plutón, que rigen a Escorpión, como la carta de la Muerte, nos hablan de algo que debe terminar para darnos la opción de una nueva vida, siempre y cuando logremos desprendernos de lo viejo.